Primigenios
Los dioses malevolentes de los Mitos que con más
frecuencia reciben adoración de los seres humanos. Muchos de ellos intevienen
en los asuntos de la humanidad, siempre en detrimento de la especie. Varios
Primigenios se encuentran atrapados en algún lugar de la Tierra, normalmente
bajo la protección de algún símbolo arcano.
Atlach-Nacha, el dios-araña
"Una forma oscura, tan grande como la de un hombre agachado, pero
con largos miembros arácnidos. Pudo ver que había una especie
de rostro entre las patas articuladas de aquel achaparrado cuerpo del color
del ébano. Aquel rostro miraba con una extraña expresión
de duda e interrogación; el terror invadió las venas del intépido
cazador cuando su mirada se cruzó con la de aquellos otros pequeños
y astutos, que se encontraban rodeados de pelo."
Culto: Se cree, de manera supersticiosa, y quizás debido a su
forma corporal, que Atlach-Nacha gobierna sobre todas las arañas. No
tiene culto alguno entre los humanos, pero proporciona hechizos y POD a algunos
hechiceros. Algunos de estos últimos llaman al dios por medio de varios
hechizos antiguos, algo que resulta peligroso, ya que el dios-araña detesta
tener que dejar de tejer su telaraña. Se sabe que en las Tierras del
Sueño los hijos de Atlach-Nacha (llamados también arañas
de Leng) adoran a este ser.
Arwassa,
el aullador silencioso de la colina
"Pero nada puede saber el hombre de Su apariencia... y de estos hay
muchos, que difieren en apariencia desde aquel más parecido al hombre
hasta esa forma sin visión ni sustancia que es Ellos. Caminan, ignorados
e impuros, por lugares solitarios, donde las Palabras fueron pronunciadas y
los Ritos aullados en épocas remotas. El viento gime en sus voces y la
Tierra murmura con su consciencia."
Culto: Excepto algunos pequeños grupos de humanos que le adoran
ocasionalmente, Arwassa es en su mayor parte desconocido. El Primigenio se comunica
telepáticamente con sus seguidores. Arwassa exige frecuentes sacrificios
vivos para saciar su enorme apetito y requiere un sacrificio humano al menos
una vez lal mes.
Otras Características: El Aullador silencioso emite continuamente
un aullido inaudible a los seres humanos, pero al cual los animales son sensibles,
apartándose de Arwassa de inmediato, aterrorizados. Este aullido es audible
por todos los animales que se encuentren en un radio de varios kilómetros
del ser.
Baoht
Z'uqqa-Mogg, el portador de la pestilencia
"Crujiendo en las ramas resecas, / hablando junto a los estancados charcos
del pantano, / aullando más allá de los acantilados de la playa;
/ condenados demonios de la desesperación."
Baoht Z'uqqa-Mogg es una monstruosidad parecida a un escorpión, recubierta
de un caparazón quitinoso segmentado de un color negro verduzco y extrañamente
iridiscente. La cabeza del Primigenio no es más que una extensión
bulbosa y verrugosa del cuerpo, cubierta por una masa de tentáculos tiesos
y segmentados. Numerosos ojos amarillos pulposos contemplan desde entre los
tentáculos, y diversos pares de mandíbulas goteantes de pus se
abren y sisean amenazantes. Baoht Z'uqqa-Mogg posee un par de enormes zarpas
como las de los escorpiones, una cola con agijón barbado, incontables
patas de araña y tres pares de alas tiesas y provistas de espinas agudas.
Úlceras purulentas y llagas supurantes se abren continuamente por toda
la superficie del Primigenio y un enjambre de insectos, gusanos y otras plagas,
portadoras de contagio, rezumantes, movedizas e inquietas no dejan de excavar,
arrastrarse y entrar y salir de la maza de Baoht Z'uqqa-Mogg.
Por lo general se suele encontrar a este Primigenio en lugares de suciedad y
putrefacción. Alcantarillas, pantanos, cementerios, vertederos y áreas
en las que haya tenido lugar una plaga son ideales para él. Cuando se
le convoca, el Primigenio surge de bajo tierra, salpicando a todos los presentes
de suciedad, polvo y un icor virulento.
Culto: El portador de la pestilencia no posee adoradores humanos conocidos.
Bokrug, primigenio
"Adoraban a un ídolo de color verde marino, cincelado a imagen
y semejanza de Bokrug, el gran lagarto de agua, ante el cual danzaban horriblemente
siempre que la luna creciente superaba el primer cuarto."
Culto: Es uno de los pocos Primigenios que viven en las Tierras del Sueño,
y sus únicos adoradores eran los fofos seres de Ib, unas criaturas que
fueron destruidas por los hombres de Sarnath. En la actualidad Bokrug acepta
la adoración propiciatoria de los hombres de Ilarnek, quienes creen,
correctamente, que el Primigenio fue el responsable de la destrucción
de Sarnath. La ira de este ser puede tardar siglos en caer, pero su furia destructiva
fue capaz de destruir la poderosa ciudad de Sarnath en una sola noche.
Bugg-Shash, el que viene en la oscuridad, el Negro
"Arrastrándose por todos lados, hasta la mismísima línea
del círculo pintado con tiza, vino el Ser: un muro brillante y tembloroso
de sustancia gelatinosa en la que se abrían muchas bocas y otros tantos
ojos miraban monstruosamente. Este era Bugg-Shash, el Ahogador, el Negro, el
Llenador de espacio... Los ojos estaban... más allá de toda descripción,
pero peor aún eran las bocas. Succionando y silbando con gruesos labios
viscosos, las bocas brillaban y parloteaban y de tan glotones orificios surgían
los parloteos lunáticos de la canción alienígena, la canción
de Bugg-Shash."
Culto: Bugg-Shash no posee culto organizado alguno. Le pueden buscar
dementes y hechiceros solitarios para realizar crímenes o venganzas macabras.
Byatis, el que tiene barba de serpiente
"Tenía un solo ojo como el cíclope, y pinzas como los
cangrejos. También dijo que tenía una nariz como los elefantes...
y grandes protuberancias serpentiformes que colgaban de su rostro como una barba,
a la manera de un gran monstruo marino... oyeron un sonido de alas, como el
batir de un murciélago gigantesco... puesto que el objeto serpentiforme
que intentaba capturarme, algo tan ancho como un cuerpo humano e imposiblemente
largo, tan sólo era el tentáculo facial de la abominación
Byatis."
Culto: Aunque no existe culto humano conocido asociado con Byatis, se
le menciona en diversos libros de saber oculto relacionados con las Islas Británicas.
Según Ludwing Prinn en el De Vermiis Mysteriis, fueron los Profundos
quienes trajeron originalmente la imagen de Byatis a la Tierra. En la actualidad
hay muy pocos Profundos que sigan adorándole puesto que es incapaz de
moverse debido a su apresamiento, aunque sí podrían hacerlo algunos
miembros de la raza de los Hombre serpiente.
Chaugnar Faugn, el horror de las colinas
"Sus extrañas orejas eran palmeadas y con tentáculos
y la trompa terminaba en un gran disco abocinado de al menos 30 centímetros
de diámetro [...] Sus extremidades anteriores estaban dobladas rígidamente
por los codos, y sus manos -tenía manos humanas- descansaban sobre sus
rodillas con las palmas hacia arriba. Sus hombros eran anchos y cuadrados, y
sus pechos y su enorme estómago destacaban de manera que la trompa descansaba
sobre ellos."
Culto: Chaugnar Faugn es adorado, principalmente, por el pueblo medio
humano de los tcho-tchos de la Meseta de Tsang. Además posee otros cultos
dispersos entre los humanos del Asia central. Algunos de estos últimos
han comenzado a extenderse, como La Sangre, que emigró hacia la ciudad
de Montreal en Canadá durante el siglo XVIII.
Cthugha, la llama viviente
"Aunque habíamos tapado nuestros ojos resultó imposible
evitar la visión de aquellas grandes figuras amorfas fluyendo hacia los
cielos desde aquel maldito lugar, ni tampoco la de aquel enorme ser que flotaba
sobre los árboles como una nube de fuego viviente."
Culto: No parece que haya culto alguno dedicado a Cthuga, aunque en el
pasado hayan existido cultos dispersos dedicados al guego, como la iglesia de
Melkarth en la antigua Roma. Los seres conocidos como vampiros de fuego están
a su servicio. En algunos libros se afirma que estos son gobernados por un ser
conocido como Fthagghua, aunque quizá este sólo sea un modo diferente
de pronunciar Cthugha.
Gran
Cthulhu, amo de R'lyeh
"Un monstruo de perfil vagamente humano, pero con una cabeza a modo
de pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo cubierto de
escamas y de aspecto gomoso, unas prodigiosas garras tanto en extremidades anteriores
como posteriores y unas largas y estrechas alas en la espalda."
Culto: El de Cthulhu es el culto más extendido y profesado de
todos los dedicados a los Primigenios que habitan en la Tierra. Este culto cree
que Cthulhu y los suyos se deslizaron a la Tierra desde las estrellas, y que
construyeron la gran ciudad prehistórica de R'lyeh, desde la que gobernaron
el mundo. Cuando cambió la posición de las estrellas su continente
se hundió bajo las aguas del océano, cayendo la ciudad y todos
sus habitantes en una especie de muerte letárgica en la que aguardan
hasta el momento en que los miembros del culto puedan despertarles de nuevo.
Cuando R'lyeh emerja de nuevo de entre las olas será necesario que el
culto llegue hasta ella para abrir la negra puerta tras la que sueña
el Gran Cthulhu, tras lo cual éste despertará y se alzará
para experimentar junto a sus feligreses un gozo sin límites a lo largo
de toda la Tierra.
Se sabe que tribus enteras han llegado a adorar a Cthulhu. Una remota tribu
de Inuit, o los habitantes de la zona pantanosa de Luisiana, son dos de los
ejemplos que han llegado a ser mencionados. Parece que Cthulhu es adorado mayormente
entre los marinos, o entre los que viven cerca del mar. Los profundos son sus
sirvientes, al igual que los son los seres octópodos a los que se conoce
como semilla estelar de Cthulhu. El culto de este Primigenio es prehistórico
en sus orígenes y tiene múltiples variantes. El propio Cthulhu
tiene muchos nombres, la mayor parte de los cuales pueden ser rastreados hasta
su forma original. Tulu o Thu Thu son dos ejemplos de estos nombres.
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FUE: 140
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DES: 21
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CON: 110
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TAM: 210
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INT: 42
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POD: 42
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| Movimiento: 24 andando/30 nadando/16
volando |
Puntos de Vida: 160 |
Bd: +21D6
Ataques
Garra: 100%, daño 1D6+21D6
Tentáculo: 100%, daño 11D6
Armadura
21 puntos de músculo y porquería ajena a nuestra dimensión.
Además, regenera 6 puntos de vida por asalto.
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Hechizos: conoce cientos de hechizos,
entre los que no están incluidos Convocar/atar a un Ángel
Descarnado de la Noche ni Contactar con Nodens.
El Gran Cthulhu puede enseñar los hechizos Contactar con
un Profundo, o Contactar con Cthulhu mediante los terribles
sueños que es capaz de enviar. |
| Pérdida de COR: Ver a Cthulhu
cuesta 1D10/1D100 puntos de COR. |
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Cthylla, hija de Cthulhu
"Como la mayoría de octópodos, sus ojos eran telescópicos
y podían elevarse y contraerse del lado de su cabeza más de 60
cm en cualquier direción. A diferencia de la mayoría de octópodos,
poseía tres juegos de apéndices oculares, mucho más de
lo necesario dado el alcance telescópco de cada ojo. El examen reveló
zarpas ganchudas retraíbles en la parte inferior de cada tentáculo,
de unos 12 cm de longitud, curvadas y mortalmente afiladas. También había
pequeñas excrecencias en la base de sus dos patas posteriores, donde
los tentáculos se unían al cuerpo, que parecían vestigios
de alas."
Culto: Aunque la reverencian las fuerzas de los Mitos, este Primigenio
no es muy adorado por los humanos, excepto por sectas pequeñas y secretas
que se dedican a vigilar en busca de signos de la muerte y resurrección
del poderoso Cthulhu. Cthylla podría ser también adorada en oscuros
ritos de fertilidad relacionados con su progenitor o sus hermanos. A causa de
su importancia, Cthylla es un secreto bien guardado de los Mitos y apenas se
ha encontrado inscripción alguna que haga referencia a ella en ningún
templo.
Cyaegha, primigenio
"Vieron que había un gigantesco ojo observándoles desde
lo alto. El cielo se partió alrededor del ojo, y se abrieron unas profundas
grietas a través de las que comenzó a brotar la oscuridad, una
oscuridad más negra que la noche, que se arrastraba hacia abajo como
si fuera un conjunto de tentáculos fungosos, tomando forma, adquiriendo
una silueta más definida [...] Había algo inmóvl allí,
recortado contra el cielo negro, algo que tenía tentáculos hechos
de oscuridad y un ojo que brillaba con un tono verdoso."
Culto: Cyaegha es adorado por los habitantes de un pequeño pueblo
situado sobre el lugar en que descansa, en la parte occidental de Alemania.
El culto ofrece sacrificios humanos a su dios, pero a Cyaegha no parece importarle.
Solamente se preocupa del día en que será liberado.
Cynothoglys, el dios funerario
"Un objeto oscuro y monolítico cuya característica de
ausencia de forma combinada con el movimiento la colocaba más allá
de cualquier analogía sencilla en mi imaginación. Y sin embargo
había algo en sus contornos, un cierto dinamismo como el de unas enormes
raíces en forma de cangrejo que brotaban del suelo... Hacia la cima de
la mutilada escultura, un apéndice retorcido en forma de brazo que se
extendía hacia el exterior como congelado, como si hubiera mantenido
esta posición durante milenios desconocidos y pudiera reanudar, y concluir,
su movimiento en cualquier momento."
Culto: No existen cultos conocidos a Cynothoglys, sin duda puesto que
cualquier seguidor es rápidamente llevado a su muerte.
Dios Verde, Primigenio botánico
"Se alzaba desde la tierra húmeda, un ídolo parecido a
una estatua de la Isla de Pascua, de color verdoso y recubierta de vegetación
hasta tener rasgos casi indistinguibles, cuyo ápice se perdía
en la oscuridad que había más arriba... Desenrolló parte
de sí mismo hacia mí, un apéndice verde brillante que podría
haber sido una gigantesca ala emergiendo de un capullo, y al acercárseme
susurró sin boca alguna."
Culto: El Primigenio botánico adquiere nuevos seguidores dando
de comer partes de sí mismo a criaturas menores, voluntarias o no. No
posee culto organizado alguno fuera del pueblo de Warrendown.
Dios del Flujo Rojo, Primigenio sin nombre
"De atrás vino un extraño quejido de alto volumen... El
flujo rojo se había detenido y de él salió el titánico
fantasma que acecha en mis sueños, con sus jirones de carne vaporosa
y sus gallardetes negros que se desprendían de él mientras se
alzaba en el cielo."
Culto: Este ser sin nombre no posee culto ni seguidores. Crea sirvientes,
inmortales y hombres árbol para que lleven a cabo sus misteriosas actividades.
Eihort, Dios del Laberinto
"Pudo percibirse entonces un leve movimiento en el interior del pozo,
y algo trepó desde la oscuridad, un óvalo hinchado y pálido
que se sostenía sobre montones de patas sin carne. Sobre la superficie
de aquel óvalo se formaron varios ojos que al instante comenzaron a observarme."
Culto: Los únicos cultos conocidos de Eihort se encuentran
localizados en el valle del Severn, particularmente en las ciudades de Brichester
y Camside. Normalmente se trata de un grupo de humanos dementes dirigido por
un conjunto de crías de Eihort que se han unido para crear un simulacro
de un ser humano
Ghatanothoa, señor del volcán
"Nada de lo que diga puede servir siquiera para dar una idea del repugnante,
impío, inhumano y extragaláctico horror, y del odioso y absoluto
mal, propios de aquella semilla del caos negro y la noche sin límites".
Culto: En ocasiones Ghatanothoa ha sido relacionado con los lloigor.
En la actualidad no se sabe de la existencia de sectarios humanos de este dios.
En tiempos remotos, los sacerdotes de Mu ofrecían de mala gana periódicos
sacrificios humanos a Ghatanothoa para que éste no surgiese de su volcán
apagado y causase una desgracia mayor. En aquella época también
hubo algunos hongos de Yuggoth que sirvieron a Ghatanothoa.
Glaaki, el habitante del lago
"De aquel cuerpo hobal sobresalían multitud de espinas estrechas
y en punta, de metal multicolor. En el extremo más redondeado del óvalo,
una boca circular de gruesos labios formaba la parte central de una esponjosa
cara desde la que se alzaban tres ojos amarillos situados en el extremo de finos
tallos. Alrededor de la parte inferior del cuerpo había muchas pirámides
blancas, que presuntamente debían emplearse para facilitar la locomoción
del mismo. El diámetro del cuerpo debía ser de unos 3 metros en
la parte más estrecha [...] largos tallos [se] agitaban en lo alto [...]
[la] figura se elevó, pulsando y sacudiéndose con una ensordecedora
vibración [...] con una espina apuntando rígidamente [hacia una
víctima]."
Culto: Glaaki encabeza una secta especialmente repugnante en la que
la mayoría de los sectarios son muertos vivientes. En algunas ocasiones
ha llegado a haber seres humanos vivos que adorasen a Glaaki, pero actualmente
no hay ninguno de estos en toda el área que rodea el lago donde habita
el Primigenio.
Gloon, el corruptor de la Carne
"En cubierta se encontró el cuerpo de un marino, con las manos
aferradas de una forma curiosa a la baranda. El pobre individuo era joven, de
piel bastante oscura y muy agraciado... nuestros hombres le registraron en busca
de recuerdos y encontraron en el bolsillo de su abrigo un pedazo muy extraño
de marfil tallado de forma que representaba la cabeza de un joven coronado de
laurel. El otro oficial que estaba conmigo creía que la cosa era de gran
edad y valor artístico."
Culto: Gloon está preso dentro de un templo en la sumergida Atlantis,
donde guarda un portal a algún lugar interdimensional desconocido. Aunque
le adoraban los atlantes y posiblemente otras antiguas civilizaciones, Gloon
no posee hoy día culto humano alguno.
Gol-Goroth, el dios de la piedra negra
"¡Un ser enorme y monstruoso con forma de sapo estaba sentado
en lo alto del monolito!... En aquellos ojos grisáceos se reflejaban
todas las cosas impías y los secretos más viles que duermen en
las ciudades bajo el mar, y que se ocultan de la luz del día en la negrura
de las cavernas primordiales. Y así sese macabro ser, que el ritual maldito,
y el sadismo, y la sangre habían evocado del silencio de las colinas
miraba de soslayo y parpadeaba a sus bestiales adoradores."
Culto: Este Primigenio fue adorado por muchos cultos bestiales prehumanos en
diversas partes del mundo, notablemente en Hungría y el Yucatán.
La adoración del ser sapo suele incluir bailes orgiásticos, copulaciones,
flagelaciones, sacrificios humanos y otras aberraciones.
Hastur, el Innombrable, aquel cuyo nombre no debe ser pronunciado
"Un paisaje completamente alenígena [...] con un gran lago en
primer plano. ¿Hali? En cinco minutos comenzaron a formarse ondas en
el agua en el lugar donde algo emergió. Miraba hacia el interior. Un
titánico ser acuático, con tentáculos. Octópodo
pero mucho mayor -de diez a veinte veces mayor- que el gigantésco octópodo
Apallyon de la costa oeste. Solamente lo que debía ser su cuello medía
unos 15 metros de diámetro. No me podía arriesgar a contemplar
su rostro."
Culto: El culto de Hastur es moderadamente común en la Tierra
y, según se dice, los abominables tcho-tchos se encuentran entre sus
adoradores, al igual que sucede con los Hermanos del Signo amarillo.
El culto de este Primigenio es particularmente repugnante y son más los
que lo conocen que los que forman parte de él. Los sectarios se refieren
a Hastur como aquel cuyo nombre no debe ser pronunciado. Esto puede no ser más
que una equivocación debida al título de este Primigenio, "El
Innombrable".
Hidra, la luna de las mil caras
"Parecía tan sólo un mar de légamo gris, protoplásmico
e informe. Pero las burbujas oscuras se hicieron reconocibles como cabezas...
Había cabezas humanas flotando en el mar gris, millares y millares de
ellas, pero la mayor parte de las mismas no eran humanas... Las cabezas vivían.
Sus ojos contemplaban con horrible agonía; sus labios se retorcían
en lamentos inaudibles; las lágrimas corrían mejillas abajo de
muchos. Incluso los rostros horriblemente inhumanos (de aves, de reptiles, de
seres monstruosos de piedra viva y metal y materia vegetal) mostraban rastros
de tormento incesante que les devoraba."
Culto: Este ser muy extraño no es adorado por ninguna raza.
Iod,
el cazador de almas, el perseguidor brillante
"Gradualmente apareció en medio de una luz cegadora... No era
un ser homogéneo, tan imoío espectro, sino que compartía
horriblemente diversos elementos incongruentes. Extrañas formaciones
minerales y cristalinas enviaban su fiero brillo a través de carne escamosa
y semitransparente, y todo ello estaba bañado por una luz reptante y
viscosa que pulsaba monstruosamente alrededor del horror. Un légamo fino
goteaba de la carne membranosa... y mientras este légamo bajaba flotando,
apéndices macabros con forma de planta se agitaban ciegamente en el aire,
haciendo ruiditos hambrientos de succión. Un enorme ojo afacetado contemplaba
sin emoción alguna."
Culto: Iod fue adorado por los primeros humanos pero en la actualidad
es casi desconocido.
Ithaqua, el que camina en el viento, el Wendigo
"Las estrellas habían desaparecido [...] la gran nube que había
oscurecido el cielo se parecía curiosamente a la silueta de un hombre
de grandes dimensiones. Y [...] donde tendría que haber estado la parte
superior de la "nube", donde debería haber estado la cabeza
de aquella figura, en ese preciso lugar, había dos brillantes estrellas,
visibles a pesar de la oscuridad, dos brillantes estrellas ¡que relucían
ardientes como si se tratase de ojos!"
Culto: Ithaqua disponde de un culto muy escaso, aunque muchos de los
habitantes del lejano norte le tienen miedo. Puede que los hombres de Siberia
y Alaska hayan ofrecido sacrificios al Wendigo para evitar que éste apareciera
por sus campamentos, pero parece que el culto organizado de Ithaqua es más
bien poco frecuente. Este Primigenio recibe una mayor adoración el el
lejano mundo de Borea.
Juk-Shabb,
dios de Yekub
"El último nivel era un cono de color púrpura del ápice
del cual surgía una niebla humeante y azulada que ascendía hacia
una esfera que flotaba en mitad del aire , una esfera que brillaba como marfil
translúcido."
Jukk-Shabb es un Primigenio extraño y obscuro que parece una esfera inteligente
hecha de metal o de energía.
Culto: Juk-Shabb es adorado por las criaturas vermiformes del planeta
Yekub y se comunica con sus seguidores telepáticamente y cambiando de
color.
Otras características: Sus secuaces favoritos pueden tener acceso al
tremendo poder de Juk-Shabb, pudiendo disfrutar de su INT, POD y hechizos.
Ataques y efectos especiales: Juk-Shabb no posee ataque físico
alguno y es uno de los menos malévolos de los Primigenios. Posee sin
embargo grandes poderes mentales y puede utilizar cualquier hechizo que desee.
Uno de los ataques mentales del Primigenio es un potente chorro mental que,
si vence los puntos de magia del blanco con los suyos, hace perder a la víctima
2D10 puntos de COR y caer en un estado de estupefacción durante 1D100
horas. Cada uso de este poder le cuesta 1D6 puntos de magia y sin duda el Primigenio
debe poseer otras habilidades mentales únicas.
Lloigor, aquél que pisa las estrellas
"Una extraña procesión informe de marcas, serpentiformes
algunas de ellas... todas llevaban de vuelta a esa minúscula brecha en
la ventana del desván; algo había entrado y algo más había
salido... Puesto que de mi tío no quedaba rastro alguno excepto los restos
macabros de su vestimenta... Su cuerpo, según todas las evidencias, había
sido arrancado o absorvido [de sus ropas] como por algún ser terrible
y maligno que empleaba en su ayuda el terrible viento que se oía en las
habitaciones."
Culto: Lloigor es adorado por los degenerados Tcho-Tcho del Tíbet
y se dice generalmente que tiene un "gemelo" llamado Zhar,
que también es adorado por los Tcho-Tcho.
M'Nagalah, el devorador
"Una masa tentaculada de lo que parecían ojos y entrañas
crudas y abotargadas."
Culto: M'Nagalah no posee culto humano conocido, aunque puede ser adorado
por razas alienígenas en otros mundos.
Otras características: Su aparición viene señalada
por un sonido silbante y chapoteante, como de una agitación húmeda.
Cuando es encontrado o llamado, M'nagalah se arrastra de forma enfermiza por
el suelo hacia cualquiera que esté presente, intentando apresar a las
víctimas con sus tentáculos goteantes y vibrantes, parecidos a
intestinos. Incluso aquellos que han convocado al Primigenio son atacados por
la deidad cancerosa a menos que estén protegidos de alguna manera u ocultos
de la vista de la criatura.
Ataques y efectos especiales: Aquellos que son apresados por M'ngalah
son aplastados o ven cómo los tentáculos de éste se introducen
por cualquiera de sus averturas corporales, siendo vueltos de dentro hacia fuera
al siguiente asalto. Los cuerpos de estas víctimas son atraídos
a la masa de vísceras de M'ngalah, sangrantes y temblorosas, donde son
digeridas por el dios alienígena.
Nug y Yeb, las blasfemias gemelas
"Una vez en el Yemen hablé con un viejo que había vuelto
con vida del desiesto carmesí. Había visto Irem, la Ciudad de
los pilares y había adorado en las ermitas subterráneas de Nug
y Yeb. ¡Ïa Shub-Niggurath!"
Nug y Yeb son los retoños gemelos de Yog-Sothoth y Shub-Niggurath. Aparecen
com omasas agitadas y purulentas compuestas tanto de vapores gaseosos como de
materia sólida. Ojos y bocas se abren y cierran en los cuerpos burbujeantes
de Nuh y Yeb, formándose y disolviéndose, goteando saliva y savia
de los seres alienígenas. Los vapores que oscilan como torbellinos y
el icor goteante coalescen en forma de varios miembros terminados en zarpas
y pezuñas. Los miembros, ojos bocas y otros órganos continuamente
se forman, encogen y se disuelven en ambos seres de pesadilla.
Culto: El par de seres monstruosos es adorado por la gente de K'n-Yan
en ermitas subterráneas, con ritos enfermizos y horriblemente orgiásticos.
Pequeños grupos de seres humanos y no humanos podrían también
adorar a Nug y Yeb con ceremonias similares en santuarios subterráneos.
Durante ciertas ceremonias orgiásticas, ambos Primigenios se aparean
tanto con sacrificios varones como hembras. Nug y Yeb devoran a sus parejas
varones vivas después de recibir su esperma y más tarde dan a
luz alguna criatura horrible. Las parejas hembras son impregnadas por ambos
y más tarde mueren al dar a luz la semila alienígena que llevan.
Ataques y efectos especiales: Nug y Yeb atacan aplastando a sus víctimas
con sus apéndices masivos o mordiéndolas con sus muchas bocas.
Nyoghta, aquel que no debería existir
"Un insidioso olor comenzó a penetrar en la habitación.
Resultaba un tanto parecido al de los reptiles, almizcleño y nauseabundo.
El disco se alzó inexorablemente, y un pequeño dedo de oscuridad
se deslizó desde el borde [...] [llegó] una gran ola de negrura
iridiscente que no era líquida ni sólida, sino una horrible masa
de gelatina."
Culto: Nyogtha tiene pocos adoradores, la mayor parte brujas y otros
de su ralea, a los que el Primigenio enseña hechizos a cambio de sacrificios
y POD. Nyoghta es adorado por un grupo de gules en las Tierras del Sueño.
Puede que algunos gules del Mundo Real también practiquen esta adoración.
Quachil Uttaus, el que pisa sobre el polvo
"Era una figura no mayor que la de un niño, pero arrugada como
una momia milenaria. Su cabeza sin pelo, y su cara sin rasgos, sujetas por un
cuello de esquelética delgadez estaban cubiertas de miles de arrugas
reticuladas. Su cuerpo era como una especia de monstruoso y marchito feto abortado,
que nunga hubiera llegado a respirar. Sus extremidades tubulares, terminadas
en garras óseas, estaban extendidas como anquilosadas en una eterna y
horrible postura de brazos abiertos."
Culto: Quachil Uttaus no tiene culto conocido, aunque en algunas ocasiones
ha habido algún hechicero que lo ha llamado para pedirle la inmortalidad.
Rhan-Thegoth, terror de los homínidos
"Un torso casi globular, con seis largas y sinuosas extremidades terminadas
en pinzas parecidas a las de los cangrejos. Desde el extremo superior se bombeaba
hacia delante un globo secundario con aspecto de ampolla; el triángulo
formado por aquellos tres fijos y sospechosos ojos, la evidentemente flexible
probóscide de unos 30 centímeros de largo y el hinchado sistema
lateral análogo a las branquias, sugerían sin duda que aquello
era una cabeza."
Culto: En tiempos remotos, Rhan-Tegoth fue adorado por un primitivo pueblo
humano, que quizá formara parte de los Inuit. Desde el momento en que
entró en su estado de hibernación, su culto desapareció
de la faz de la Tierra. Los bestiales gnoph-keh de los yermos del norte podrían
tener alguna relación con Rhan-Thegoth.
Shude M'ell, el que socava en las profundidades
"Un gran ser grisáceo de un kilómetro y medio de largo,
que emitía una especie de cántico y exudaba extraños ácidos
[...] cargando desde las profundidades de la tierra a una velocidad fantástica
con una furia espantosa [...] deshaciendo la roca basáltica como se deshace
la mantequilla al fuego."
Culto: Los chthonians, y entre ellos Shudde M'ell, no son muy adorados
por los seres humanos en la actualidad, aunque se rumorea que los druidas sí
lo hicieron en el pasado, y que algnunas tribus que han sobrevivido desde la
Edad de Piedra conservan esa adoración en forma de costumbre. Quizá
las razas que construyeran la ciudad de G'harne lo hicieran en honor del propio
Shude M'ell.
Tsathoguua, el durmiente de N'Kai
"Logró discernir en un oscuro escondrijo la amorfa presencia
de una masa agazapada. Nada más llegar al lugar, aquella masa se movió
un poco y, con infinita pereza, asomó una cabeza parecida a la de un
sapo. Aquella cabeza negra y sin frente abrió sus ojos muy despacio,
como si la acabasen de despertar de un profundo sueño, de modo que quedaron
a la vista sobre ella dos finas ranuras de líquida fosforescencia."
Culto: Tsathoggua fue adorado en tiempos remotos por los hombres serpiente,
y por los peludos y semihumanos voormis, y más adelante por brujos y
hechiceros. En el pasado ha llegado a recompensar a sus fieles adoradores con
poderes mágicos y con hechizos. La raza de criaturas conocida como semilla
informe, a la que se llama así a falta de un nombre mejor, está
al servicio de Tsathoggua. Estos últimos habitan tanto en N'Kai como
en los templos del dios que pueda haber en otros lugares.
Y'golonac, primigenio
"Pudo comprobar por qué no tenía cabeza la sombra que
vio el día antes sobre el cristal deslustrado, y entonces gritó.
A la vez que el escritorio era empujado a un lado por la imponente figura desnuda
, de cuya superficie aún colgaban los harapos del traje de lana, el último
pensamiento de Strutt fue una incrédula convicción de que aquello
estaba pasando porque había leído las Revelaciones [...] pero
antes de que pudiera exclamar su protesta, su aliento quedó interrumpido,
justo en el momento en que las manos descendían sobre su cara, y en las
palmas se abrían aquellas bocas rojas y húmedas."
Culto: Y'golonac tiene un culto escaso, pero se esfuerza enormemente
en conseguir nuevos adoradores, atrapando a aquellos que son sutilmente malignos
y aptos por tanto para ser sus sacerdotes. Sin embargo, la noción que
Y'golonac tiene del mal es más bien poco profunda.
Yig, padre de las serpientes
"El padre medio humano de todas las serpientes [...] el dios-serpiente
de las tribus de las llanuras centrales -y que presuntamente dio origen también
a los meridionales Quetzalcoatl o Kukulkan- era un extraño diablo medio
antropomórfico."
Culto: Se sabe que Yig es adorado por tribus de las llanuras y por los
practivcantes del vudú, y puede que esté relacionado con Quetzalcoatl.
También es adorado por los hombres serpiente y sus seres emparentados.
Aquellos que le adoran suelen ganar cierta inmunidad contra los venenos de serpiente,
la habilidad para hablar con estas, y el conocimieno de algunos rituales arcanos
y hechizos. Si alguien se atreve revelar secretos de la secta o hace algo que
la perjudique, la respuesta del dios será enviar una de sus serpientes
sagradas que acabe con el infractor.
Ythogtha,
la abominación del abismo
"Una monstruosidad bípeda cuyas patas traseras parecían
las de un batracio, con miembros anteriores elevados como si amenazaran, provistos
de ventosas y manos palmeadas extendidas hacia quien miraba. La cabeza era una
masa agitada de pseudópodos o tentáculos, entre los cuales se
podía distinguir un solo ojo"
Ythoghtha se halla aprisionado en el reino hundido de Yhe, que es contiguo a
la propia R'lyeh. Es uno de los hijos de Cthulhu que descendieron con él
de la lejana Xoth.
Culto: El Primigenio es casi desconocido por los humanos; sin embargo,
algunos Profundos pueden adorarle.
Zhar, la obscenidad gemela
"El ser que se agazapaba en aquel extraño y verdoso crepúsculo
era una masa viviente de escalofriante horror, una horrible montaña de
carnes sensibles y temblorosas, cuyos tentáculos, situados en el oscuro
extremo de la caverna subterránea, emitían un extraño sonido
zumbante, mientras de las profundidades del cuerpo de la criatura surgía
un extraño y horrible ululato."
Culto: El pueblo tcho-tcho habitan en la meseta de Tsang (entre otros
sitios), y se sabe que sus integrantes adoran a Zhar.
Zoth-Ommog, primigenio
"Un cuerpo con forma de cono truncado de amplia base. El cono estaba
coronado por una cabeza roma y gacha, con forma acuñada y vagamente reptil,
ocultada casi por completo tras una especie de trenzas arremolinadas. Este pelo,
barba o crin, estaba formado por una especie de sogas espirales, separadas en
capas espesas, con aspecto de serpiente o gusano [...] A través de esta
repulsiva melena de Medusa de viscosos zarcillos, dos fieros ojos serpentinos
brillaban con una mezcla de frialdad, inhumana, burla, y algo que sólo
puedo describir como una amenaza fanfarrona."
Culto: Zoth-Ommog no dispone de un culto activo entre los humanos, pero
puede que algunos profundos sí le adoren. El Primigenio puede maniffestarse
a través de una de las muchas estatuas que le representan, y que al parecer
están repartidas por el mundo de forma aleatoria.